Transformamos una app de pagos en un centro de control financiero dual para personas y empresas en Colombia.
contexto
Melo nació como una solución para centralizar el pago de servicios, pero rápidamente evolucionó hacia algo mucho más complejo: una plataforma que atiende simultáneamente a dos tipos de usuarios muy distintos —personas que pagan arriendo y servicios, y empresas que gestionan cientos de facturas y propiedades cada mes.
El reto de diseño era claro: ¿cómo construir una sola interfaz que resulte simple para un usuario que paga por primera vez su factura de gas, pero lo suficientemente potente para un equipo financiero que administra más de 200 cuentas, sin que se perciba como dos productos diferentes?
El reto de diseño era claro: ¿cómo construir una sola interfaz que resulte simple para un usuario que paga por primera vez su factura de gas, pero lo suficientemente potente para un equipo financiero que administra más de 200 cuentas, sin que se perciba como dos productos diferentes?
nuestro trabajo
Partimos desde cero, mapeando y estructurando toda la arquitectura de información en las pantallas clave. En lugar de concentrar todas las funcionalidades en un solo menú, diseñamos una bifurcación de perfiles desde el primer momento, separando las herramientas personales de las empresariales para que cada usuario vea únicamente lo que es relevante para él.
A partir de ahí, construimos el producto sobre un eje estratégico central: ingresos vs. egresos. El flujo de pagos se diseñó para minimizar la fricción, incorporando escaneo de facturas con OCR, mientras que el flujo de recaudo priorizó la automatización y la comunicación: generación masiva, envíos por WhatsApp y correo electrónico, y seguimiento de pagos vencidos.Un sistema modular de componentes y un UI Kit estructurado garantizaron que la experiencia pudiera escalar de forma consistente tanto en móvil como en escritorio.
A partir de ahí, construimos el producto sobre un eje estratégico central: ingresos vs. egresos. El flujo de pagos se diseñó para minimizar la fricción, incorporando escaneo de facturas con OCR, mientras que el flujo de recaudo priorizó la automatización y la comunicación: generación masiva, envíos por WhatsApp y correo electrónico, y seguimiento de pagos vencidos.Un sistema modular de componentes y un UI Kit estructurado garantizaron que la experiencia pudiera escalar de forma consistente tanto en móvil como en escritorio.










